El Cambio Climático y sus consecuencias

La atmósfera de la tierra, gracias a algunos gases como el vapor de agua o el CO2, funciona como un invernadero que nos permite sobrevivir en el espacio al conservar el calor que nos llega del sol.

La actividad humana desde finales del siglo XIX ha incrementado la concentración natural de CO2 y otros gases en la atmósfera, provocando que este “efecto invernadero” aumente. Esto está haciendo que la temperatura en la tierra suba más de lo adecuado para la vida como la conocemos. Nuestras acciones diarias suponen una contribución más a este problema.

Pequeñas acciones sencillas que podemos llevar a cabo en nuestro día a día, pueden contribuir significativamente a aliviar el problema del cambio climático.

 

¿Cuáles son las consecuencias del Cambio Climático?

Aunque la consecuencia principal es el aumento de la temperatura unos pocos grados, esto produce múltiples efectos:

  • En el entorno:  El primero en verse afectado es el entorno natural. La desertificación aumenta, los corales se reducen, y las zonas polares y glaciares disminuyen.
  • En la biodiversidad:  Al cambiar los ecosistemas, toda su biodiversidad se ve afectada, como un efecto dominó. Entre un 20% y un 30% de las especies animales y vegetales actuales se verían en peligro.
  • En el clima: El aumento de la temperatura, y por tanto de la evaporación de agua es causante del aumento de frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos (inundaciones, huracanes…)
  • En la sociedad: Los cambios en el clima afectan a la agricultura y ganadería, y por tanto a la alimentación. Las plagas y las temperaturas suponen un riesgo para la salud. Los accesos a zonas más ventajosas pueden provocar problemas sociales, como el conflicto de Darfur, donde el Cambio Climático fue una de sus causas.